El neurodesarrollo infantil es un proceso complejo y dinámico en el que múltiples factores influyen en la maduración del cerebro. Entre estos factores, las hormonas juegan un papel esencial al regular el crecimiento neuronal, la formación de conexiones sinápticas y la estructuración de circuitos cerebrales fundamentales para el desarrollo cognitivo, emocional y conductual del niño.
Las hormonas son las sustancias segregadas por células especializadas, localizadas en distintas glándulas endocrinas con el fin de afectar la función de otras células y modificar el funcionamiento de todos los sistemas del organismo, incluyendo el desarrollo del Sistema Nervioso Central (SNC).
Hoy veremos algunas de las principales hormonas y su relación con el neurodesarrollo:
Hormonas tiroideas:
En general, las hormonas tiroideas (HT) aceleran el proceso de mielinización, influyen en la migración, neurogénesis, diferenciación y la maduración de determinadas poblaciones neuronales. La insuficiencia de estas hormonas durante el desarrollo conlleva a las alteraciones celulares y estructurales del SNC y que conlleva a deficiencias cognitivas y conductuales de diferente magnitud.
Cortisol:
El cortisol es un glucocorticoide sintetizado en la glándula suprarrenal. Es una hormona que tiene funciones importantes en el organismo tales como: modular la respuesta del organismo ante el estrés, controlar la reactividad del sistema inmunológico, participar en el metabolismo de grasas, proteínas y carbohidratos, así como en la gluconeogénesis. Las estructuras del SNC que poseen un mayor número de receptores para el cortisol son el hipocampo y la corteza prefrontal. El descubrimiento de la presencia de receptores para cortisol en el hipocampo y la corteza prefrontal dio inicio a una serie de trabajos relacionados con el papel del cortisol en los procesos cognitivos relacionados con estas áreas, principalmente memoria y atención.
Hormonas sexuales:
Las hormonas sexuales son las hormonas secretadas principalmente por las gónadas, estrógenos y progesterona por los ovarios, la testosterona por los testículos. Una proporción menor de éstas también se secreta por la glándula suprarrenal. Las hormonas sexuales principalmente participan en la diferenciación sexual tanto física como cognitiva y conductual. A nivel cognitivo la testosterona parece estar relacionada con el procesamiento de ciertos tipos de información espacial, a su vez los estrógenos aparentemente se vinculan con la memoria.
Hormona de crecimiento:
La hormona de crecimiento humana (hGH, somatotropina) es el principal regulador fisiológico del crecimiento. Esta hormona se secreta por la hipófisis y la regulación de su liberación se realiza a través de la hormona liberadora de la hormona del crecimiento (GHRH) es el principal regulador hipotalámico. El efecto específico de la GH sobre la cognición todavía no está del todo claro y en la literatura se siguen encontrando datos contradictorios, dentro de estas investigaciones hay estudios que sugieren un papel relevante de la GH en el mantenimiento de las capacidades cognitivas a lo largo de la vida y como neuroprotector en caso de daño cerebral, pero es necesario continuar estudiando para comprender mejor su impacto en los procesos cognitivos y su posible relación con el desarrollo neuropsicológico.
El estudio del impacto de las hormonas en el neurodesarrollo continúa evolucionando, proporcionando nuevas perspectivas sobre cómo estos reguladores biológicos influyen en la cognición, la conducta y la salud mental. Comprender esta compleja interacción no solo nos permite identificar riesgos y consecuencias de los desequilibrios hormonales en la infancia, sino que también abre la puerta a posibles estrategias de intervención temprana. La neuropsicología, en conjunto con la endocrinología y la neurociencia, sigue explorando cómo estos procesos pueden optimizarse para favorecer un desarrollo cerebral saludable y potenciar el bienestar a lo largo de la vida.

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