La memoria es una herramienta fascinante y compleja que nos permite almacenar, recuperar y utilizar la información que adquirimos a lo largo de nuestra vida. Sin embargo, también tiene sus desafíos: uno de ellos es el olvido. ¿Alguna vez has sentido que te esfuerzas al máximo para estudiar y, al poco tiempo, parece que no recuerdas nada? Tranquilo, esto es algo común. Este fenómeno tiene un nombre: la curva del olvido.

¿Qué es la curva del olvido?

La curva del olvido fue descrita por el psicólogo alemán Hermann Ebbinghaus a finales del siglo XIX. Ebbinghaus descubrió que nuestra capacidad para recordar información disminuye de forma exponencial con el tiempo si no reforzamos lo aprendido. En otras palabras, cuanto más tiempo pasa desde que aprendes algo, más probable es que lo olvides, a menos que lo repases.

El proceso que subyace a la curva del olvido está relacionado con la forma en que nuestro cerebro prioriza la información. Los recuerdos recientes son más frágiles, mientras que aquellos reforzados y repasados con regularidad tienen más probabilidades de consolidarse en la memoria a largo plazo. Esto ocurre gracias a un proceso llamado «consolidación sináptica», donde las conexiones neuronales se fortalecen con cada repaso o recuperación activa.

Según sus experimentos, aproximadamente el 50% de lo aprendido se olvida en un lapso de una hora si no se practica, y en una semana, esa cifra puede llegar al 90%. Pero no todo está perdido: hay estrategias efectivas para combatir el olvido y consolidar la memoria.

¿Por qué olvidamos?

El olvido no es un fallo del cerebro; de hecho, investigaciones recientes sugieren que es un mecanismo adaptativo. Estudios como el de Hang Yu y su equipo (2018) señalan que el olvido permite reducir la interferencia entre recuerdos antiguos y nuevos, ayudando a que la memoria sea más eficiente. En otras palabras, olvidamos para poder recordar mejor. Este proceso también está relacionado con cómo el cerebro organiza la información y prioriza lo que realmente necesitamos.

Estrategias para mitigar la curva del olvido

  1. Repaso espaciado: Una de las mejores maneras de combatir el olvido es repasar la información de manera regular, pero con intervalos crecientes entre cada repaso. Este enfoque, conocido como «repetición espaciada», ha demostrado ser altamente efectivo para consolidar la memoria a largo plazo. 
  2. Pruebas de recuperación: En lugar de releer pasivamente, prueba recordar activamente lo que has estudiado. Esto no solo refuerza los recuerdos, sino que también ayuda a identificar qué áreas necesitas mejorar. Además, cada vez que recuperas un recuerdo, éste fortalece sus conexiones y se vuelve más resistente al olvido.
  3. Contextos variados: Intenta estudiar en diferentes lugares o circunstancias. Esto puede ayudar a que los recuerdos sean más flexibles y más fácilmente accesibles en distintos entornos.
  4. Personalización del aprendizaje: Un estudio de Ahmed Zaidi (2020) sugiere que modelar la curva del olvido para cada individuo puede optimizar el aprendizaje. Prestar atención a tus propios patrones de olvido y ajustar tus repasos en función de ellos puede ser fundamental.

Al comprender cómo funciona la memoria y aplicar estrategias adecuadas, se puede potenciar el proceso de aprendizaje. De esta manera, replantearse el método de estudio puede ayudarnos cuando nos enfrentamos a temarios muy extensos como en el ambiente universitario o, además, a tiempos de preparación muy largos, como en el caso de las oposiciones. 

Por lo que, personalizar las estrategias de estudio y utilizar el repaso espaciado, puede transformar la curva del olvido y ser un gran aliado en los objetivos académicos y profesionales.

Aquí os dejamos un material con dos opciones de planes de estudio con el objetivo de que os permitan planificar los repasos y evitar así la curva del olvido, aumentando la consolidación de la información. ¡Dejadnos en comentarios qué os parece y si os resulta útil!

Si te gustaría saber cómo optimizar tu estudio, ¡contacta con nosotras!

Referencias:

Ebbinghaus, H. (1885). Memory: A contribution to experimental psychology. (Original work published in German: Über das Gedächtnis). Reprinted by Dover Publications in 1964.

Yu, H., Li, J., y McKinney, W. (2018). Forgetting in order to remember better: A mathematical model of forgetting. Neuronas y Cognición. Recuperado de https://arxiv.org/abs/1812.05668

Zaidi, A., Allawala, A., Elhamifar, E., y Kalita, J. (2020). Adaptive forgetting curves for spaced repetition language learning. In Artificial Intelligence in Education: 21st International Conference, AIED 2020, Ifrane, Morocco, July 6–10, 2020, Proceedings, Part II 21 (pp. 358-363). Springer International Publishing. Recuperado de https://arxiv.org/abs/2004.11327


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *